Los talleres de escritura son una experiencia de estímulo y trabajo en relación con la escritura. Están dirigidos a personas interesadas en expresarse por escrito, sea por motivos personales o para desarrollarse como escritores. Son reuniones semanales o quincenales, en grupos de entre 5 y 10 personas. La base de trabajo son los textos que cada uno trae desde su casa y que se leen durante la reunión. Santiago propone consignas y lecturas para ayudar a producirlos y la idea es ayudar a encontrar tema, tono y género a través de los comentarios grupales.

 

Parte de la gracia es la disposición para leer y escuchar a los otros. El taller incentiva a generar un hábito de escritura diaria o casi diaria. El mejor terreno de entrenamiento al principio es el que uno conoce, los temas que domina, incluyendo en especial lo autobiográfico.