El Mundial de Escritura es un juego para estimular el hábito de escritura. Se juega en equipos, pero cada miembro escribe sus propios textos de manera individual. Surgió en los talleres de escritura de Santiago Llach, donde se lleva a cabo en cuatro ediciones anuales desde 2013.

Durante el Mundial, cada participante escribe, en un documento compartido sólo con su equipo, 3000 caracteres todos los días a lo largo de dos semanas, siguiendo cada día, en este caso, un ejercicio propuesto por un escritor. Terminada la instancia de escritura, cada equipo selecciona un texto de hasta 4500 caracteres de uno solo de sus miembros. Esos textos son leídos por varias instancias de jurados de preselección hasta que quedan diez textos finalistas, que son clasificados por un jurado final.