En ese 2020 que nunca olvidaremos mi vida tallerística llegó a niveles atómicos. Y en diciembre me di cuenta de que tenía que dar un paso obvio para crecer: abrir una escuela de escritura.

Amo los textos, pero lo mejor que me dieron los talleres fue la amistad y el amor de muchas personas. Siempre trabajé solo, y en estos meses empezamos a trabajar en equipo con esta gente querida, inteligente y empática que va a coordinar los talleres de la Escuela. 

Esto empieza en marzo y este es el esquema inicial de la escuela. Pronto habrá más novedades y más cursos de escritores y escritoras. ¡Están todos y todas invitados!

 

Santiago Llach